Vinos para tiempos difíciles. 15-06-2012
El sector del vino no es ajeno a la situación general en que estamos inmersos. El consumo per cápita sigue en una espiral de caída permanente y muchos son los factores que han influido en esta situación. Durante años muchas bodegas no siempre han racionalizado sus inversiones, se han dictado legislaciones y normativas sin el conocimiento necesario del sector y del producto, no siempre se ha tenido la suficiente sensibilidad para detectar los cambios que indicaba el consumo, y cómo no, la situación económica general, que algo habrá tenido que ver también.
Atrás quedan los años en los que cualquier bodega se permitía meter en el mercado vinos que no siempre justificaban su elevado precio, y además tenían salida. Por supuesto que no estamos en contra del precio de determinados vinos, no siempre suficientemente comprendidos o bien explicados. Hay vinos que por su selecta y escasa producción, por nacer en abruptas tierras donde el rendimiento por hectárea está entorno a los 1.000 kilos, por su minuciosa y cuidad elaboración, etcétera, sus costes de producción son muy altos y justifican con creces su precio final.
Pero a pesar de todo, en general podemos decir que en nuestro país aún se percibe el vino como un bien cultural, y en muchos hogares, a pesar de las circunstancias, suele haber una botella de vino en la mesa a la hora de comer. Pero como es lógico, el valor de esos vinos está vinculan más que nunca al precio; y en este contexto, los vinos más asequibles, incluso los de las marcas blancas alcanzan máximos históricos en ventas. Esta coyuntura a supuesto que en el año pasado año el canal de alimentación se haya convertido en la principal vía de comercialización de vino, superando por primera vez al canal de hostelería. Lo que no ha cambiado es la denominación de origen líder en ventas, que sigue siendo la D.O.Ca. Rioja. Esta denominación está fuertemente posicionada como el referente del vino de calidad para los consumidores españoles, y sus claves se asientan en la buena relación calidad-precio y la amplia diversificación de la oferta.
En un reciente estudio elaborado por la empresa Sensorial Espai Group, se constató mediante una cata a ciegas ante notario, lo que se está vendiendo en las grandes superficies y supermercados líderes, de acuerdo al ranking ofrecido por la consultora A.C. Nielsen respecto a las ventas de vinos. Para ello, se seleccionaron 10 de las referencias Reserva más vendidas de la D.O.Ca. Rioja. Entre los vinos seleccionados estaban: Antaño 2005 (PVP. 7,95 €), Carta de Oro-Berberana 2006 (5,10 €), Coto de Imaz 2005 (7,74 €), Cvne 2007 (10,25 €), Faustino V 2005 (8,95 €), Lan 2005 (10,80 €) y Viña Pomal 2006 (10,40 €); a los que se incorporaron el Cepa Lebrel 2008 de la cadena Lidl (3,99 €), el Comportillo 2007 de Mercadona (4,54 €), elaborado para Mercadona y el Espolón 2005 de Carrefour (5,95 €), elaborado para Carrefour.
El panel de cata estaba compuesto por Alfred Peris, conocido vinólogo y periodista especializado, Pedro Casado, sumiller profesional y distribuidor, y por el joven cocinero Jordi Cruz, responsable de la cocina del restaurante Àbac de Barcelona, con dos estrellas Michelin y del restaurante L'Angle de Sant Fruitós de Bages, también con una estrella Michelin, quienes se encargaron de valorar las muestras.
Todos los vinos seleccionados fueron adquiridos el mismo día, en distintos lineales de grandes superficies, debidamente cegadas las botellas y situadas en orden aleatorio, con la supervisión del notario. En una primera ronda se valoraron las 10 muestras; y en la segunda, se les añadió a las muestras el precio y se alteró de nuevo el orden. En el cómputo de ambas rondas, el vino mejor puntuado fue el Coto de Imaz 2005, seguido del Cepa Lebrel 2008, mientras que el tercer puesto se adjudicó a Lan 2005 y el cuarto fue para Cvne 2007.
Los resultados eran previsibles, pero con alguna sorpresa, cabe destacar la buena posición de la marca blanca de Lidl, el Cepa Lebrel 2008, con el precio de venta más bajo de todos. Si bien todas las puntuaciones estuvieron muy cercanas y todos los vinos obtuvieron un merecido y holgado aprobado a pesar de la diversificación de añadas y precios en la selección. La conclusión es fácil, se pueden consumir buenos vinos a precios razonables.
Fuente: El mundo.es