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Restaurantes para cambiar de ambiente
Autor:Marta Olivé Fecha:27-07-2012
Resumen: La rutina y el estrés diario merecen reponer fuerzas en un ambiente especial que nos ayude a relajarnos. Un buen motivo para hacer un recorrido entre bares y restaurantes con un toque especial, pero también con precios que se adaptan a nuestros bolsillos. Ya sea degustar pescado fresco debajo de una parra repleta de racimos de uvas, comer en un auténtico castillo mallorquín u olvidarse que se está en plena capital de España en un bar ambientado al estilo nórdico, seguro conseguiremos olvidarnos del trabajo y pasar un buen rato en la mesa.

El lounge de Ølsen- © Restaurante ØlsenLa rutina y el estrés diario merecen reponer fuerzas en un ambiente especial que nos ayude a relajarnos. Un buen motivo para hacer un recorrido entre bares y restaurantes con un toque especial, pero también con precios que se adaptan a nuestros bolsillos. Ya sea degustar pescado fresco debajo de una parra repleta de racimos de uvas, comer en un auténtico castillo mallorquín u olvidarse que se está en plena capital de España en un bar ambientado al estilo nórdico, seguro conseguiremos olvidarnos del trabajo y pasar un buen rato en la mesa.

Por ejemplo, no cada día se tiene la oportunidad de comer o tomar un aperitivo en un auténtico palacio. Una oportunidad que sí ofrece el Café Restaurante Dhub, ubicado en el Palau del Marquès de Llió, una de las casas más grandes de la calle Montcada de Barcelona. Su interior, con capacidad para 40 personas, destaca por sus arcos y paredes de piedra. También tiene un agradable patio interior, ideal para las noches de verano y para los fumadores. Además del servicio de cafetería, también es posible disfrutar de un menú y una carta con platos de cocina de mercado elaborados con productos de alta calidad de la zona.

Y hablando de la carta, el protagonismo en el Café Restaurante Dhub es para especialidades como el quiché de temporada con ensalada, tempura de gambas y sticks de verduras con salsa tártara, nachos con guacamole y mojito de tomate, así como cazuelitas como la de bacalao al horno con hummus, la de confit de pato o la de escalibada gratinada con queso de cabra. Y para finalizar, especialidades dulces como la sacher de chocolate blanco, el brownie con helado de yogur búlgaro o la fondue de frutas.

Existe la posibilidad de escoger entre varios menús de precios variados. Uno de ellos, a razón de 28 euros, consta de un pica-pica de ensalada de ricota con salmón ahumado, aguacate y tomate raff; patatas confitadas con foie, pesto y alioli; plato de jamón ibéricos, además de nachos con guacamole y mojito de tomate fresco.

Para el segundo, se puede escoger entre confit de pato con salsa de frutos rojos y puré cremosa; hamburguesa de ternera sobre pan de frutos secos, cebolla caramelizada y foie; escalibada con queso de cabra; bacalao gratinado a la muselina de miel y sanfaina de verduras, o risotto de temporada. El surtido de postres a compartir, el vino blanco Libalis y el tinto Hacienda López completan el menú del establecimiento.


Tiempo de terrazas

El Skynight Bar ha sido diseñado por Jean Nouvel - © Skynight Bar  Uno de los ambientes más arraigados al verano es el de las terrazas, que han ido en aumento en los últimos años dada la buena acogida de los clientes. Se trata de romper con la rutina i respirar un poco de aire fresco mientras se toma un refresco o unas tapas, por ejemplo. En Madrid, encontramos el restaurante terraza MAD, diseñado por Christian Liaigre que, situado en la entreplanta del Hotel Silken Puerta América, tiene capacidad hasta para 120 comensales.

Cada mañana el buffet del desayuno se sirve en el MAD Restaurant donde se puede disfrutar de una carta continental con huevos o salchichas sin olvidar los sabores patrios con una selección de ibéricos, o las frutas frescas, batidos, las mermeladas caseras y la bollería artesanal.

Esta propuesta también se abre a todo el conjunto de la familia, dedicándole los domingos al mediodía con un buffet diseñado tanto para padres como hijos. Además, al terminar la comida, mientras los padres disfrutan de una agradable sobremesa, los más pequeños se divertirán jugando con los animadores o en las numerosas atracciones –castillos hinchables, películas infantiles, máquina de perritos calientes...- situadas en el Hotel.

Panorámica desde el Asador Artetxe - © El Asador Artetxe Al caer la noche, no hace falta salir del hotel para descubrir el Skynight Bar, una terraza situada en el ático ofrece las mejores vistas panorámicas de Madrid, convirtiendo el establecimiento en un escenario único donde disfrutar de unas copas, buena música y un sinfín de actividades lúdicas. Diseñado por Jean Nouvel, cuenta con una programación durante todo el año para disfrutar de desfiles de moda, fiestas temáticas y las mejores sesiones de DJ. Un servicio cuidado, una coctelería personalizada ponen la guinda al Skynight, convertido en un clásico de la noche madrileña para gozar de las noches sin pasar calor.

Si se prefiere contemplar la ciudad de Bilbao desde la distancia, la opción es el Asador Artetxe. Situado en el valle de Asua, en días claros permite ver incluso las aguas del Cantábrico, así como los principales montes de la geografía vasca en la terraza del establecimiento y bajo una gran parra. Desde un desayuno, un café o una completa barra de pintxos son una buena opción, si bien si lo que queremos es comer o cenar la especialidad es el chuletón gallego a la brasa y los pescados del Cantábrico cocinados también a la brasa. Sin dejar de citar el bogavante frito, que se ha convertido en uno de los clásicos de la carta.


Un break cerca de la naturaleza

Darse un respiro es posible en Acontraluz - © Acontraluz  Y de las terrazas a los jardines, como el del restaurante jardín Acontraluz, situado en la calle Milanesat de Barcelona. Un espacio refrescante en el que saborear platos como la crema de calabaza, trompetas salteadas y aceite de piñones; la ensalada de queso de cabra con vinagreta de miel; los raviolis de ricota con salsa ligera de alcachofas, o el tartar de salmón con guacamole. Para acabar, flan de queso fresco o crema de chocolate blanco con yogur griego.

Como su propio nombre indica, El Jardí de L’Àpat es un restaurante-brasería situado en un lugar privilegiado de Barcelona y que tienen entre sus atractivos su jardín con unas estupendas vistas panorámicas sobre la ciudad. Los comensales pueden degustar la auténtica cocina mediterránea catalana en plena naturaleza en una de sus dos terrazas ajardinadas, o bien en uno de los tres salones privados del interior.

En cuanto a la carta, está encabezada por las carnes y verduras a la brasa, sin restar protagonismo a los caracoles. Para postre, el chocolate es el ingrediente estrella.


Escandinavia en el centro de Madrid

El restaurante Ølsen ofrece una carta inspirada en los elementos básicos de la cocina Noreuropea - © Restaurante Ølsen De las cálidas terrazas nos desplazamos a un ambiente mucho más frío. Se trata del restaurante Ølsen. Los creadores de Olsen Buenos Aires han transformado un diáfano espacio en el centro de Madrid en su segundo Ølsen. Un restaurante y Vodka Barc de diseño escandinavo moderno, con una carta inspirada en los elementos básicos de la cocina Noreuropea.

El ambiente está presidido por maderas claras y líneas puras, con un juego de luz que acentúa el diseño, destacando su sótano abovedado que fue transformado por los interioristas en un invernal Martini Lounge donde los clientes se sienten como si estuvieran en un claro de un bosque finlandés repleto de abedules. Por su parte, el Belvedere Lounge permite comenzar o acabar la noche en Madrid con la música del DJ Josep Arrom en el primer Lounge Belvedere de Europa. Dependiendo de la hora la música va desde el chill out hasta el deep house.

Y de Escandinavia a la isla de Mallorca, donde encontramos el restaurante Porxada de Sa Torre, que en junio de 1966 abrió las puertas en un entorno monumental del siglo XIII y al lado de la conocida como Torre de Canyamel. Vale la pena, en especial, visitar el restaurante de noche porque el edificio está iluminado y su silueta resalta espectacularmente.

Entrada de la Porxada de Sa Torre - © Sa Torre Como entrantes se puede optar desde una ensalada Sa Porxada aliñada con salsa de yogur, un frito mallorquín o la tradicional sobrasada de cerdo negro o la terrina de foie gras de La Casa, mientras que para el segundo el protagonismo es para los pescados y las carnes. En el primer caso, el bacalao con tumbet (una combinación tradicional mallorquina de productos de la tierra como las patatas o el pimiento, entre otros) o el rodaballo al horno.

En cuanto a las carnes, una de las especialidades de la Porxada de Sa Torre es la lechona al ast, sin dejar de lado el entrecote a la plancha. Todo ello acompañado del tradicional pan con aceitunas mallorquín.


Bueno, bonito y barato

Interior del restaurante Bazaar - © Restaurante Bazaar  Si lo que queremos es gozar de un buen ambiente y con un precio adecuado para todos los bolsillos, nos desplazamos hasta la ciudad de Madrid. En este caso para descubrir el restaurante Bazaar, situado en la calle de la Libertad, en pleno barrio de Chueca. Con sólo travesar la puerta del establecimiento nos trasportamos rápidamente a Nueva York gracias a su ambientación, con una planta principal muy luminosa y siempre llena de gente. El contraste lo encontramos en el semisotano, con un ambiente más íntimo y acogedor.

Un establecimiento 100% neoyorquino en el que saborear a buen precio especialidades como el tempura de pescados o la ensalada con huevo poche, sin dejar de perderse las tres carnes braseadas con fideos thai. El colofón lo pone su postre estrella, el Chocolatísimo.


Una cena bajo las estrellas

Imagen de las Cenas con estrellas - © Observatorio Fabra Originalidad y un ambiente mágico se unen en la propuesta Cenas con estrellas que ofrece durante el verano el Observatorio Fabra de la ciudad de Barcelona. Una  iniciativa que convierte el recinto en el escenario de una singular propuesta que combina la actividad gastronómica con la científica y que forma parte del programa de divulgación científica de la Real Academia de Ciencias y Artes de Barcelona (RACAB). La noche ofrece una combinación de ciencia, astronomía y gastronomía en uno de los miradores más excepcionales de la ciudad y en uno de los espacios más emblemáticos del paisaje científico y cultural de la capital catalana.

Tras la copa de bienvenida, se accede a la terraza del observatorio para gozar de una vista mágica y a continuación se sirve un menú gastronómico de inspiración astronómica. En este 2012, el menú que se ofrece en las Cenas con Estrellas está formado por un primer plato que, bajo el título de Plutón, está compuesto de una vichyssoise de mango con terrina de foie y manzana, así como helado de queso de cabra.

Y para el segundo llega la hora del planeta Tierra, que ya no es azul sino que tiene una atmósfera naranja de calabaza rodeada de una vegetación de espinacas de un verde brillante e higos. Una combinación que acompaña a la ternera envuelta con pollo de payés. Cuando llegan los postres aparece una magnífica luna que, con sus cráteres correspondientes, está elaborada con chocolate con helado de frutos secos y sandía. Para beber, el protagonismo es para los vinos blancos DO Rueda, los negros Viña Heredad y DO Penedés, así como la cerveza Inedit.

El postre de Cenas con estrellas está elaborado con chocolate con helado de frutos secos y sandía -  © Observatorio Fabra Para finalizar la cena y la actividad se ofrece una conferencia alrededor de dos grandes temas: todo un universo por conocer y la sostenibilidad, medioambiental y energías renovables. Pero la noche también invita a visitar el interior del Observatorio. En concreto, se visita el museo, la sala modernista y el telescopio de pasos, accediendo a la sala de la gran cúpula, que conserva aún los elementos originales. Se pueden observar elementos de constelaciones lejanas, estrellas y gran parte del sistema solar con el telescopio del año 1903, que es uno de los más grandes y antiguos de Europa en funcionamiento actualmente.

Desde aquí, el visitante puede observar la mayor parte del sistema solar, así como algún objeto distante, con estrellas dobles y elementos de constelaciones lejanas, desde la Luna a Saturno, pasando por cuerpos celestes y la Estación Espacial Internacional. Si bien las nubes en alguna ocasión gastan malas pasadas y no dejan ver los cuerpos celestes, los comensales pueden regresar al Observatorio durante los quince siguientes días para poder gozar de la observación.


Marta Olivé



El lounge de Ølsen- © Restaurante Ølsen

© Skynight Bar

© El Asador Artetxe

© Acontraluz

© Restaurante Ølsen

© Sa Torre

© Restaurante Bazaar

Cenas con estrellas - © Observatorio Fabra

Cenas con estrellas - © Observatorio Fabra
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