Desarrollar un concepto de restauración sin el adecuado respaldo económico es prácticamente imposible hoy en día. Sin embargo, a pesar de que, a priori, el contexto económico se presenta muy hostil, no dejan de surgir iniciativas para dar facilidades a los emprendedores y a las centrales que desean ampliar y consolidar sus marcas.
Atlanta es un grupo inversor especializado en franquicias de hostelería que aporta músculo financiero para ayudar a todos aquellos interesados en abrir un negocio de hostelería en formato de franquicia. Para ello, este grupo inversor busca socios con el objetivo de abrir locales aportando entre el 50% y el 80% de la inversión, en tanto que el socio aporta su trabajo y gestión y una aportación económica por la diferencia. Las condiciones pasan, en líneas generales, por pactar una cuenta de resultados con Atlanta y asumir las posibles desviaciones sobre el resultado esperado durante los dos primeros años. Su ámbito de actuación es el territorio nacional y en su modelo de negocio muchos de los restaurantes son co-participados, junto con profesionales y personas particulares interesadas en lanzarse a un proyecto franquiciado.
En resumen, se trata de una sociedad de inversión creada para apoyar a las franquicias en su crecimiento, aportando una alta capacidad de inversión, en un periodo delimitado de tiempo, vinculada a la apertura de unidades franquiciadas sin carácter excluyente a cualquier otro plan de aperturas de la central del franquiciador. La seguridad que desde Atlanta muestran en este modelo es tal que se han propuesto inaugurar 200 nuevos restaurantes en cuatro años. De concretarse, estas nuevas aperturas serían una muy buena noticia para el sector, no sólo por los beneficios que obtendrían las compañías y emprendedores directamente implicados en estos locales, sino también por los nuevos puestos de trabajo que serían necesarios para poner en funcionamiento estos locales.
Roberto Palencia es el consejero delegado de esta sociedad de inversión. Junto a él, forman el equipo directivo José Ángel Rodríguez, Miguel de Santiago y José Fernández Mostaza, como socios consejeros y Alfredo Heredia, Josan García y David González como consejeros.
El valor diferencial de Atlanta reside en que su modelo de innovación en el mercado de franquicias integra en una estrategia común a franquiciadores y franquiciados. Según este modelo, todos los implicados asumen los riesgos y las oportunidades asociadas a las nuevas aperturas, comparten la andadura de la red creada -colaborando conjuntamente en su gestión-, y obtienen un beneficio compartido en estrategias de desinversión y plusvalía. De momento, Atlanta ha entrado en el sector pisando fuerte: “el valor del año de lanzamiento que trabajamos con la empresa auditora fue de 4,5 millones de euros, pero varía a medida que realizamos nuevas aperturas”, explica Roberto Palencia.
Valor añadido
Atlanta dispone de recursos propios para afrontar el plan de negocio, contratos de resultados garantizados sobre cada apertura que realiza y experiencia en todas las fases del proceso de inversión y explotación de las aperturas tales como redes de franquicia, mercado inmobiliario, contratación de construcción, gestión en hostelería e inversión y desinversión de activos. Asimismo, esta sociedad de inversión se ocupa también de la gestión financiera para rentabilizar el proyecto de inversión y/o desinversión.
Su estrategia de rentabilidad pasa, en primer lugar, por la progresividad en la inversión para aumentar la cercanía del retorno. Otro de los aspectos importantes en este área se encuentra en la co-financiación en proveedores, complementaria a recursos propios y financiación bancaria. Esta última no supera el 10% del total de inversión prevista.
Paralelamente, Atlanta presume de la creación de una cadena de valor en las fases de inversión y explotación de cada apertura con acuerdos globales que permiten la utilización de recursos financieros a través de partners y proveedores con capacidad de generación adicional de tesorería. Por último, esta sociedad de inversión cuenta con capacidad de desinversión parcial (anticipada) o total para re-alimentar el proceso inversor y generar flujos de caja que lo hagan más cercano a las oportunidades de coyuntura, primando los retornos de inversión y el aumento de rentabilidades del capital.
Para ello, Atlanta dispone de vehículos de co-inversión, que permiten la entrada de socios inversores para el desarrollo del proyecto sobre una cadena o grupo franquiciador. Todos los vehículos de inversión tienen una estrategia diseñada sobre objetivos realistas, capacidad de recursos propios y orientación hacia estrategias de desinversión y plusvalía. La duración media de los proyectos de inversión es de entre 4 y 5 años y se incentivan criterios de progresividad y garantía sobre la inversión planteada.
La relación con las centrales
El consejero delegado de Atlanta, resume la actividad de este grupo explicando que se trata, simplemente, de “un inversor en franquicias rentables”. Inicialmente su actividad se centra sólo en locales de restauración con tickets medios no superiores a 15 euros, que “a cambio de abrir un número importante de locales -llegaremos a 200 en 4 años-, trabaja con los franquiciadores en contratos de largo recorrido y condiciones bonificadas buscando el interés común”, detalla Palencia.
La elección del sistema de franquicia como vía de crecimiento se debe a que este modelo de negocio permite sumar una idea de negocio testada y con un número de implantaciones piloto suficiente con un volumen y estructura lo suficientemente grande como para hacerla competitiva. De este modo, Atlanta aporta a la franquicia una plataforma de crecimiento que fortalezca su crecimiento y consolidación en el mercado.
Si bien Atlanta cuenta en su portfolio con franquicias de diversa índole (pertenecientes a compañías como Comess Group -con sus enseñas Lizarran, Cantina Mariachi, Pasta City, Rock&Ribs y China Boom-, El Racó, Taberna Bocatín, Beirut King o Bodegas Galiana), el común denominador de todas ellas viene dado por el concepto “cocina de mercado” y un valor del ticket medio que permita “sinergias en las ubicaciones y facilidad de adaptación a cada entorno”. En este aspecto, Palencia matiza que, a diferencia de otras sociedades, Atlanta “no crea marcas propias, sino que utiliza marcas reconocibles de franquicias que ya están cosechando un gran éxito en el mercado”.
La naturaleza de los acuerdos suscritos con las centrales puede variar. En el caso de Bodegas Galiana, Atlanta se compromete a aportar hasta el 66% de la inversión de cada establecimiento, gestiona el proyecto de puesta en marcha y administrar la sociedad que opera en el negocio. De este modo, un socio franquiciado con experiencia en el sector tiene la oportunidad de disponer de su propio negocio poniendo el resto de la inversión (unos 75.000 euros) y haciéndose cargo de la gestión operativa y percibiendo un sueldo fijo más incentivos por los resultados del negocio. En función de este acuerdo, Bodegas Galiana aporta un modelo de negocio probado en su red de establecimientos, apoya las tareas para la apertura de cada nuevo local según las normas de la franquicia, forma personal y supervisa su actividad operativa.
En el caso de Beirut Kings, la red de franquicias especializada en restauración libanesa., Atlanta asume hasta el 80% de la inversión necesaria para la apertura de un nuevo establecimiento y el futuro franquiciado sólo debe hacer frente al 20% del desembolso.
El perfil del emprendedor
Respecto al perfil de emprendedor que interesa a Atlanta, Palencia detalla que se trata, preferentemente, de alguien con experiencia en gestión de equipos y/o proyectos que tenga vocación de liderazgo y se vuelque en los proyectos. “Nosotros le ayudamos financieramente y a nivel de gestión para que su aportación, que no tiene necesidad de superar el 25% del valor de inversión de una apertura, sea una realidad y además le bonificamos con nuestros acuerdos con los franquiciadores con condiciones inmejorables en cuestiones como, por ejemplo, cánones o royalties”.
A favor de este modelo, Palencia asegura que “permite incorporar a pequeños inversores como socios-gerentes de los restaurantes que con una aportación en torno al 25% del total tengan un papel como empresarios y un sueldo fijo como responsables del local”. Es todos los casos, se trata de modelos competitivos respaldados por una central de franquicias solvente. “En muchos casos las centrales tienen potenciales franquiciados que por la situación financiera actual no pueden afrontar una apertura, si lo hacemos juntos nosotros podemos asumir hasta el 70% de la inversión para ayudar a ese candidato”, sostiene el consejero delegado de este grupo inversor.
Los acuerdos firmados con estas centrales garantizan un importante volumen de inversión a cambio de garantías sobre el modelo de franquicia que el franquiciador representa, siempre pactando tanto las ubicaciones elegidas como las cuentas de explotación previsionales a firmar.
Un ambicioso plan de expansión
Durante 2009, Atlanta ha asentado las bases del modelo a seguir durante los próximos años. Al respecto, Roberto Palencia asegura que “este ha sido el año de nuestro lanzamiento como sociedad de inversión en restauración franquiciada, y hemos encontrado un entorno muy favorable, ya que no dependemos de financiación bancaria y eso nos permite aprovechar la coyuntura de locales comerciales y franquiciadores abiertos a buenas negociaciones”.
Respecto a sus objetivos en 2010, Palencia afirma que este año espera alcanzar “las 35 aperturas, incluyendo las franquicias con las que actualmente estamos trabajando y algunas más que se encuentran en fase de negociación”. En lo referente a la futura ubicación de estos locales, el consejero delegado de Atlanta revela que las nuevas aperturas de llevarán a cabo “preferentemente en Madrid, Barcelona, País Vasco y Valencia, ya que son los mercados principales a los que nos queremos enfocar por economía de operaciones y por la posibilidad que ofrecen de situarnos en localizaciones lo más ‘prime’ posible”.
La elección de Madrid, Cataluña, Valencia y País Vasco no es casual. Palencia explica que la concentración territorial les permite economizar las operaciones y ser más eficientes en los resultados. “Tenemos un perfil inversor muy marcado por lo que intentamos buscar la eficiencia en las localizaciones y en estos territorios están los locales más rentables”, aclara el consejero delegado de Atlanta.
Explotando las ventajas de un entorno difícil
Pero, en el actual contexto de crisis económica, ¿qué situación vive el modelo franquicia? En opinión de Palencia, se trata de un sistema de eficiencia en costes por lo que “en un momento como el actual es todavía más válido”. “El valor de la marca o el ahorro en las compras son dos aspectos que deben marcar la diferencia en el sistema de franquicia”, sentencia el directivo.
En lo referente a la evolución de la situación del sector de la hostelería y restauración durante 2010, Palencia vaticina que este año se experientará un “retorno a la normalidad”, sin grandes crecimientos, pero “poniendo las bases de un nuevo ciclo económico”. Desde su punto de vista, el consejero delegado de Atlanta confiesa: “como inversores nos beneficiamos, aunque sea triste, de una situación económica que permite rentas más bajas así como costes de construcción o contratación de personal en mejores condiciones que hace apenas unos años”.
Respecto a la organización interna de Atlanta, su consejero delegado explica que su día a día se centra en la gestión del proyecto que se enfoca, básicamente, a la relación con inversores, como actividad principal, y a la dirección de las operaciones de los restaurantes. Para desarrollar esta tarea, Atlanta cuenta con profesionales con una amplia experiencia en compañías como Grupo Zena o Mahou-San Miguel, junto a personas con una trayectoria consolidada en el ámbito de la banca de inversión.
La ‘trifranquicia’ Castellana 36
Atlanta comienza su andadura con un macro proyecto llamado Castellana 36, que nace como emblema del grupo en Madrid. Este proyecto presenta en España por primera vez la idea de “trifranquicia”, reuniendo al mismo tiempo tres conceptos muy distintos en pleno corazón financiero de la capital, en el Paseo de la Castellana 36.
Su apertura se llevó a cabo el 22 de octubre y fue el primer paso para Atlanta dentro de ambicioso plan de expansión que contemplaba nueve aperturas para finales de 2009, y unas 45 (como media) para los próximos años.
Los tres restaurantes que fueron elegidos para constituirse como el flaggship store de Atlanta fueron El Racó, Taberna Lizarran y Rock & Ribs. De este modo, Castellana 36 se ha convertido en la carta de presentación gastronómica de Atlanta. En este local el cliente tiene a su disposición tres restaurantes y una variedad de tres tipos de carta diferentes y los menús característicos de cada una de las marcas. En total, entre las tres cartas, el comensal puede escoger entre más de 150 platos que van, desde la variedad de pinchos de Lizarran, a las carnes a la brasa grisadas en una parrilla de piedra de lava a la vista del público en Rock&Ribs, pasando por la variada oferta de comida mediterránea de El Racó.
Dándose a conocer
Para el consumidor final, la presencia de Atlanta en la trastienda del restaurante no es todavía perceptible, pero su objetivo es optimizar la gestión de estos locales de modo que éste “pueda comer en uno de los mejores Lizarran del mercado o en el mejor Racó posible”.
Atlanta trabaja con el objetivo final de convertirse en la empresa española líder en desarrollo de proyectos de inversión y gestión en redes de franquicia. Respecto a su visión del negocio, Palencia explica que ésta pasa por el comportamiento ético y la integridad personal, el cumplimiento y superación de las expectativas generadas y el aprovechamiento del conocimiento del negocio equilibrando garantías y rentabilidades.
Para dar a conocer esta voluntad de expansión, el consejero delegado de Atlanta asegura que la compañía quiere estar presente en los foros de inversión donde denuncia que “se ha producido un claro exceso de productos financieros enrevesados y de especulación inmobiliaria”. Frente a esta tendencia a la baja, Atlanta se centra en invertir “en algo tan tangible como cadenas de restaurantes que cuenten con una buena marca y están bien gestionados”.
El desembarco de este grupo inversor no ha dejado indiferente a nadie en el sector. De momento, Atlanta colabora con Mundofranquicia y Crescenda y prevé participar en algunos de los foros existentes en las principales ferias del sector, pero Palencia avanza que el actual “es un momento de revisión de la eficacia ferial”. Habrá que seguir de cerca su evolución. A la espera de confirmar si se cumplen o no sus previsiones de crecimiento, a buen seguro, este proyecto dará que hablar.
Elena Cabezas
Sabrina Martínez
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