Como, pero no me lleno…

El 33% de los españoles dedican quince minutos de media a la comida del mediodía, según datos de la Sociedad Española de Nutrición Básica y Aplicada (SENBA). Este tiempo supone la mitad del mínimo recomendado para no sentir malestar, que son 30 minutos. En el conjunto del día, la alimentación ocupa una hora y 46 minutos, según el Instituto Nacional de Estadística.

Estos datos varian en función del día de la semana, el sexo y la edad. De viernes a domingo, la duración de las comidas es superior y, por edades, el colectivo que más rápido lo resuelve es el situado entre 25 y 44 años. Respecto al desayuno, las cifras son alarmantes: un 8% de la población infantil y juvenil suele omitirlo regularmente. Como consecuencia del poco tiempo que se concede a la alimentación, abunda la sensación de no sentirse saciado después de comer, ya que no se le da al cerebro el tiempo suficiente para enviar la señal. Esto lleva a consumir en pocos minutos más calorías de las que el cuerpo realmente necesita. Para remediar la situación, lo más recomendable es analizar las causas que llevan a comer demasiado rápido. Masticar bien los alimentos, consumir fiambreras o encargar los menús antes de personarse en el restaurante para ganar tiempo son algunos consejos.

 

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